viernes, 8 de agosto de 2014

¿Que significa Gasolina 95 y 98?

     Ya ha habido más de una persona con la que he hablado sobre el tema de las diferentes gasolinas que se ofrecen en las estaciones de servicio y he notado que existe mucha confusión acerca del significado de los términos "gasolina 95" y  "gasolina 98". Seguro que te has parado a pensar alguna vez qué significan esas cifras, más allá de la mera denominación comercial. Algún amigo hasta me ha llegado a sugerir que ese número hacía referencia a lo "antigua" que era la gasolina...algo así como en un rioja reserva....nada más lejos de la realidad. Realmente 95 o 98 indican el índice de octanaje del combustible.

Esquema representativo de un motor de explosión


     Un motor de explosión es un tipo de motor de combustión interna que utiliza la explosión de un combustible provocada mediante una chispa para expandir un gas empujando así un pistón, así que los combustibles que se utilizan para este fin tienen que tener la capacidad físico-química de explotar en un ambiente controlado.  La gasolina es una mezcla de más de cien hidrocarburos (compuestos con sólamente enlaces carbono-hidrógeno y carbono-carbono). Cuanto más ramificado sea un hidrocarbono, mayor es su tendencia a quemarse fácilmente y no provocar explosiones descontroladas. Es lógico que los combustibles para este tipo de motores requieran de una tendencia a la inflamación natural, pero si ésta es demasiado alta provoca explosiones expontáneas (el llamado engine knocking). Es aquí donde entran en juego los octanos. Cuando un combustible tiene un mayor número de octanos, esto indica que posee una menor tendencia al knoking, es decir, que en las mismas condiciones de presión, humedad y proporción de mezcla de aire-combustible, la temperatura de autoinflamación es más alta. Cuando la mezcla de aire y gasolina se inflama antes de lo debido o "descontroladamente" se produce el picado de bielas que disminuye la potencia efectiva del motor y somete al motor a cargas excesivas. Como podréis intuir esto no es algo que sea excesivamente agradable para la vida saludable de un coche. 

     Para evaluar el porcentaje de octanos  de un combustible se utiliza el "índice de octanaje". Para calcular este valor se somete a la gasolina a pruebas sencillas de inflamación a determinada presión y temperatura. Se sabe que los heptanos (que no son ramificados) tienen un a tendencia a quemarse de un modo irregular mientras que los octanos (que sí son ramificados) no, entonces se le asiga un 0 a los heptanos y un 100 a los octanos. Mediante comparación con mezclas conocidas de estos hidrocarburos se evalúa el combustible en una escala del 0 al 100. No quiere decir entonces que un combustible 95 esté constituido por un 95% de octanos.

Diferencias estructurales entre Heptanos y Octanos 


     Si queremos responder a la pregunta de que combustible es más adecuado para nuestro vehículo, la respuesta es bastante compleja. Es cierto que para un motor determinado, con una relación de compresión determinada puede obtenerse más potencia con gasolina 98 que con la 95, principalmente a altas revoluciones y a plena carga, también en los procesos de aceleración a medias revoluciones. La gasolina 98 contamina más que la 95. Esto es debido a los aditivos que contiene, que son también la causa de un mayor coste de este combustible. Hay fabricantes (BMW por ejemplo) que recomiendan 98 en algunos modelos a los que dota de un ‘sensor de detonación’ que baja la compresión del motor cuando detecta detonaciones descontroladas. La mejor respuesta es: depende de tu vehículo.

     Un saludo y seguid concienciudeando.

viernes, 1 de agosto de 2014

Sobre las avispas, el veneno y el cáncer

    Las avispas son probablemente uno de los insectos más conocidos en todo el mundo. Pertenecen al orden Hymenoptera y son temidas (pese a sus escasos dos centímetros de tamaño) y profundamente odiadas por mucha gente debido a sus dolorosas picaduras. La mayoría de las diferentes especies de estos pequeños seres son pseudoparásitos o predadoras, por lo que tienen un papel ecológico muy importante allá donde viven y en ocasiones son utilizadas como un control de plagas natural. A pesar de lo que la gente piensa, las avispas tienen en ocasiones un papel polinizador muy específico, como por ejemplo en el caso de la higuera, cuyas flores solamente son polinizadas por una especie de avispas en concreto.

Dibujo hiper realista de una avispa común

    Existen especies de avispas errantes solitarias que viven normalmente solas, pero lo común es encontrarse con especies de avispas que habitan colonias estacionales (activas en meses calurosos) en las que viven unos 3000-6000 miembros por norma general. La reina pasa el invierno en un estado de letargo y por la época primaveral comienza la construcción del nido y pone huevos para formar la prole de obreras que serán el primordio del núcleo comunal. Un dato interesante es que las avispas se encuentran habitando absolutamente todo el globo terráqueo, excluyendo los polos.

    Las avispas generan en sus glándulas venenos para defenderse de depredadores y cazar a sus presas, y éstos constituyen uno de los mas potentes alérgenos que existen en el mundo natural. Pueden causar reacciones anafilácticas graves a personas susceptibles. Éstos venenos son una mezcla de diferentes sustancias, como aminas vasoactivas, péptidos y proteínas de carácter enzimático. Éstos componentes del veneno son moléculas que la evolución ha seleccionado específicamente para causar reacción inflamatoria, dolor, vasodilatación y destrucción celular.

    Al ser organismos sociales, las avispas han desarrollado mecanismos de comunicación sorprendentes. Uno de ellos tiene que ver con una feromona llamada N-3-metilbutilacetamida. Las avispas almacenan esta molécula en sus sacos del veneno y la sueltan en el ambiente cuando pican o cuando mueren. Esta feromona es un sistema de alarma que las demás avispas (incluso avispas de diferentes especies) sienten y  se preparan para un ataque colectivo. Por esta razón es aconsejable no quedarse quieto mucho tiempo en el mismo lugar en el que una avispa ha picado o ha muerto si no se quiere recibir más picotazos de sus amigas.
Estructura química de la N-3-metilbutil acetamida

    Las avispas tienen un patrón de colores amarillentos que alertan a otros seres de su peligrosidad intrínseca. En un estudio de varias universidades andaluzas han concluido que de hecho existe una relación directa entre la intensidad de la coloración en el abdomen de las avispas y el grado de toxicidad que presentan sus picaduras. Las avispas con colores más vivos son más venenosas, y de algún modo la naturaleza nos avisa de ello (o nuestros sentidos se han adaptado para distinguir la peligrosidad).
Relación entre el tamaño de la glándula del veneno y la intensidad de la coloración de la avispa


    No solo vamos a destacar la capacidad destructiva de estos insectos, ya que también existen numerosos estudios que resaltan la capacidad de ciertas toxinas extraídas de avispas para luchar contra determinados cánceres (por ejemplo el cáncer renal, pulmonar, próstata, bazo o mama). Algunos péptidos como la melitina (que de hecho es el componente mayoritario en el veneno de avispa) o la fosfolipasa A2 son los candidatos más activos y más prometedores en un futuro cercano. También se ha comprobado que las avispas producen en sus venenos algunos péptidos con actividad antibiótica, quizás para preservar el cuerpo de sus presas antes de darse el banquete. En el futuro podremos utilizar estas sustancias para desarrollar nuevos químicos que nos ayuden en nuestra lucha contra algunas bacterias patógenas.

Representación tridimensional de la melitina