sábado, 20 de septiembre de 2014

Adán y Eva nunca se conocieron

     Es curioso ver cómo la ciencia desvirtúa en la mayoría de las ocasiones a las pantomimas religiosas conforme el ser humano va madurando en su conocimiento de la biología. Como he escuchado decir una vez a Eduardo Punset, Dios es más pequeñito cuanto más grande es el conocimiento científico. La tradición  nos ha inculcado que Adán y Eva, según las creencias judía, cristiana y musulmana fueron los primeros seres humanos (hombre y mujer) que poblaron la Tierra.

Adán y eva nunca se conocieron

     En cierto modo hablar de las primeras criaturas de alguna especie en concreto, por ejemplo hablar de el primer gato que existió, carece de sentido alguno. Evidentemente no hubo un gato primigenio que apareciese de repente haciendo uso de algún poder místico creador. Los gatos, así como el resto de criaturas de la tierra, han surgido de procesos evolutivos progresivos. Los gatos surgen de la domesticación de cierto linaje de félidos, que a su vez surgen de un linaje de carnívoros. Si no existen millones de formas de "gatos intermedios" representantes de todo el proceso evolutivo, es porque los procesos de especiación han favorecido la prevalencia de ciertos arquetipos y características que definen al gato actual. Todo este rollo viene al caso porque os quiero hablar de cómo la ciencia nos cuenta la verdadera historia de Adán y Eva, esos "primeros" humanos.

     Los genes podemos decir que normalmente se heredan de una forma "mendeliana". Los cromosomas de un hombre y una mujer recombinan y cada hijo tiene presumiblemente la mitad de oportunidades de recibir un gen en concreto de su padre o de su madre, respectivamente. Ésto no ocurre siempre así. Hay dos ejemplos clásicos para ilustrar esto. Las mitocondrias son bacterias que hace millones de años colonizaron las células eucariotas y viven dentro de ellas como un organismo endosimbionte. Son las que le dan energía a la célula, y a cambio ésta le ofrece un nicho estable par vivir y duplicarse. Así como en el núcleo de las células los genes gobiernan su propia división, las mitocondrias dividen su material genético por su cuenta. Además de ésto cuando el espermatozoide y el óvulo se fusionan, sólo las mitocondrias del óvulo sobreviven. Ésto hace que el ADN mitocondrial se transmita solamente de madre a hijo (herencia materna), sin sufrir procesos de recombinación genética. Lo mismo (o algo parecido) ocurre con el cromosoma Y de los hombres. Como las mujeres no poseen cromosoma Y, éste solamente se hereda por vía paterna.

     Ésta curiosidad genética le ha servido a los científicos como herramienta para desenmascarar a los embusteros religiosos. Sabemos que existe una tasa de mutaciones natural tanto para el ADN mitocondrial como para el del cromosoma Y. Los científicos han secuenciado el ADN de ambos tipos de seres humanos machos (cromosoma Y) y hembras (ADN mitocondrial) de muchos individuos y lugares diferentes del mundo, y comparando sus mutaciones han podido reconstruir fácilmente la historia evolutiva de hombres y mujeres. Haciendo ésto se obtiene mucha información, como por ejemplo cómo han migrado los seres humanos que han tenido finalmente éxito evolutivo, es decir, nuestros ancestros directos. También se puede obtener información acerca del tiempo que ha pasado, ya que los genes en cierto modo se comportan como "relojes moleculares". Si sabemos el tiempo que tarda como promedio en surgir una mutación en una región del ADN, a través del análisis de las mutaciones podremos saber cuanto tiempo evolutivo ha pasado entre dos individuos, y también inferir el tiempo que ha podido pasar desde la primera secuencia común. Ésta secuencia correspondería a nuestra Eva mitocondrial y nuestro Adán cromosomal-Y.

     Se ha estimado que nuestro Adán cromosomal existió hace aproximandamente 340.000 años, y nuestra Eva mitocondrial hace unos 150.000 años. y ambos proceden de África. También se sabe que probablemente no eran vecinos, así que veo bastante complicada la relación conyugal que se postula en las sagradas escrituras. Ésto es la única evidencia que se conoce de algo ligeramente parecido a lo que nos cuenta la biblia, y es la única verdad probada. Como dije antes, no existe ningún humano inicial, ni tiene porqué existir tampoco ningún registro fósil de ningún eslabón perdido, los seres vivos evolucionan de un modo gradual y sobreviven los arquetipos más aptos que se fijan eventualmente en especies que conforman conjuntos genéticos estables, dinámicos y sujetos a la evolución. Por supuesto han existido más Evas y más Adanes, lo que ocurrió es que sus linajes no han tenido éxito.

Esquema del mecanismo de herencia mitocondrial

Mapa de migraciones hecho con el ADN mitocondrial



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