viernes, 4 de diciembre de 2015

Quieres un fisico en tu funeral

     Usted quiere un físico para hablar en su funeral. Usted quiere que un físico hable con su familia en duelo sobre la conservación de la energía, y que haga  que entiendan que su energía no ha muerto. Usted quiere que el físico haga reflexionar a su madre, que acabará llorando y culpando a la primera ley de la termodinámica; ya que ninguna energía se crea en el universo y ni se destruye. Usted quiere que su madre sepa que toda su energía, cada vibración y ápice de calor, cada ola surgida de cada partícula que era su amado niño permanece con ella en este mundo. Usted quiere que el físico le diga a su padre llorando que en medio de las energías del cosmos, él le otorgo la capacidad para modificar la entropía y convertirse en un organismo autorreplicante,
     Y en un momento, usted esperaría que el físico se distanciase del púlpito y caminase junto a su cónyuge, quebrantados de corazón allí en el banco y decirle que todos los fotones que nunca rebotaban de tu cara, todas las partículas cuyos caminos fueron interrumpidos por tu sonrisa, por el tacto de su pelo, cientos de miles de millones de partículas impactarán en la cara de otros niños, pero que sus trayectorias y sus formas han sido permanentemente modificadas por tu existencia. Y puede que el físico le haga saber a todos que los fotones que rebotaban en lo que son los detectores de partículas que son sus ojos, crearon gracias a tí modificaciones permanentes dentro de sus constelaciones de neuronas electromagnéticamente cargadas cuyos cambios energéticos perdurarán para siempre.
     Y el físico le recordará que la congregación de qué parte de toda nuestra energía se emite en forma de calor. Y él les dirá que el calor que fluía a través de ti sigue aquí, sigue siendo parte de todo lo que somos, así como nosotros que lloramos y continuamos en el calor de nuestras propias vidas.
     Y usted querrá tener un físico para explicar a los demás que te encantó no necesitar de la fe y que de echo ellos tampoco la necesitan. Les hará saber que se pueden medir también las cosas bonitas y que los científicos han medido con precisión la conservación de la energía de la que les acabo de hablar y que sigue siendo verificable y consistente a través del espacio y el tiempo. Usted puede esperar que su familia examine las pruebas y se asegure de que la ciencia es sólida y que van a ser consolados al conocer que su energía todavía está alrededor. De acuerdo con la ley de la conservación de la energía, un poco de la misma se ha marchado. El mundo está ahora menos ordenado, más entrópico. Amén.


     Esta es una transcripción de un discurso pronunciado por el escritor y artista Aaron Freeman en NPR News "All Things Considered".

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