martes, 12 de enero de 2016

Frenadol forte: Un timo

     Me gusta mucho escribir artículos útiles y sencillos para que todo el mundo que los pueda leer se entere de cosas que suceden a su alrededor y que le afectan en mayor o menos medida. Os voy a contar para ello una pequeña anécdota  que me ocurrió recientemente.

     Hace cosa de un mes tuve un pequeño resfriado probablemente provocado por un rinovirus guasón que se paseaba por mi vecindario. Resulta que debido a mi carácter hipocondríaco no me gusta mucho sentirme enfermo por lo que tengo una especial predilección por drogarme a la mínima necesidad para intentar  engañar a mi cerebro y sentirme bien. Cuando me ocurren éstos resfriados suelo consumir frenadol, ya que me deja sustancialmente mejor produciéndome un efecto narcótico ciertamente divertido. Cual fue mi sorpresa cuando al preguntar en la farmacia la chica de siempre me empezó a dar un pequeño discurso (hablando en alto ella sola) sobre el nuevo producto "frenadol forte" llegando ella misma, tras 10 minutos de monólogo, a concluir que "mejor el normal ya que es más fuerte". Me quedé un poco extrañado ya que la palabra forte sugiere claramente una capacidad monstruosamente mayor para aniquilar y machacar cosas (en este caso mi resfriado).



     Al llegar a casa me puse a analizar un poco lo que había pasado y llegué a la conclusión de que la tipa tenía toda la razón. El frenadol clásico tiene 5 principios activos básicos: Ácido ascórbico (250 mg), Cafeína (30 mg), Clorfenamina (4 gr), Dextrometorfano (20 mg), Paracetamol (650 mg). Cuando miras la composición del frenadol forte te das cuenta de que lleva exactamente lo mismo  pero le han quitado el ácido ascórbico (que no es otra cosa que vitamina C) y la cafeína.

     ¿Que coño es esto? ¿Nos están timando?

     La respuesta no es muy evidente, pero me inclino a pensar que sí. Tengo dos teorías al respecto y creo que ambas se podrían unificar en una misma. Muchas compañías han utilizado un truco de marketing que es introducir la palabra forte en sus medicamentos para que en la mente del consumidor luzcan más y se diferencien de la competencia. Hay muchos ejemplos pero os sonará el flumil forte, el almax forte o el gelocatil forte (directo competidor de frenadol). Es bastante evidente que frenadol en este caso se ha querido posicionar en el mercado de los medicamentos forte para no quedarse atras. Pero ¿Porqué no añadir principios activos a la formulación en vez de auitarlos? Muy sencillo, quitar es más barato que poner y no hay que pensar. Si le quitas la vitamina C el efecto será prácticamente el mismo y sin cafeína conseguimos que el efecto narcótico del resto de los componentes se acentúe de un modo global, es decir, te sientes mas "grogi" y duermes. Este efecto puede ser efectivamente el deseado, pero no quita que la percepción de que estamos comprando un producto superior en cuanto a poder curativo es totalmente falsa.

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